Contenido educativo. Nada de lo que leas aquí es asesoramiento financiero. Siempre consulta con un profesional antes de invertir.

15 min de lectura

Glosario

Los términos básicos de inversión explicados con claridad, para consultar siempre que los necesites.

Si no entiendes las palabras que usan, no puedes saber si te están ayudando o tomándote el pelo.

Cómo usar este glosario

No hace falta memorizarlo. Úsalo como diccionario: vuelve a él cuando en otro módulo encuentres una palabra que no recuerdes. Cada término incluye un enlace al módulo donde se desarrolla con más profundidad.

Qué vas a aprender

Los términos básicos que vas a encontrarte una y otra vez al hablar de inversión: qué significan, por qué importan y cómo evitar que te confundan o asusten sin motivo.

Índice del glosario

Conceptos fundamentales · Instrumentos de inversión · Tipos de renta y deuda · Estrategia y operativa · Servicios e intermediarios · Psicología del inversor · Fiscalidad básica · Regulación y protección · Trading y análisis técnico


Conceptos fundamentales

Activo

Cualquier cosa en la que metes tu dinero esperando que mantenga o aumente su valor: acciones, fondos, bonos, inmuebles, oro…

Rentabilidad

Cuánto ha ganado (o perdido) tu dinero en un periodo, normalmente expresado en porcentaje. La rentabilidad pasada no garantiza la futura.

Riesgo

La posibilidad de que pierdas parte o todo el dinero que has invertido. A más riesgo potencial, más rentabilidad potencial, pero también más posibilidad de pérdida. La palabra “riesgo” no es mala: es información.

Inflación

La subida general de precios con el tiempo. Hace que el mismo dinero compre menos cosas cada año. Si tu dinero no crece al menos al ritmo de la inflación, en términos reales estás perdiendo poder de compra aunque el número en tu cuenta no baje.

→ Ver también: Ahorrar vs. invertir

Interés compuesto

Cuando las ganancias generan, a su vez, nuevas ganancias. Funciona a tu favor cuando hay rentabilidad positiva sostenida en el tiempo; no es automático ni garantizado, porque también puede haber años de pérdidas que frenan ese efecto. Es uno de los argumentos más sólidos para empezar a invertir pronto y no interrumpir la inversión por pánico.

→ Ver también: Conceptos básicos

Liquidez

Lo rápido y fácil que es convertir una inversión en dinero disponible sin perder valor por las prisas. Una cuenta de ahorro tiene mucha liquidez; un inmueble, poca. La liquidez importa especialmente para el fondo de emergencia.

Horizonte temporal

Cuánto tiempo piensas mantener el dinero invertido antes de necesitarlo. Es uno de los factores más importantes para decidir cuánto riesgo tiene sentido asumir: a más plazo, más margen para recuperarse de las caídas.

Coste de oportunidad

Lo que dejas de ganar por elegir una opción en vez de otra. Si guardas todo tu dinero en una cuenta al 0%, el coste de oportunidad es lo que ese dinero podría haber generado si lo hubieras invertido (aunque también habrías asumido el riesgo correspondiente). Sirve para recordar que “no hacer nada” con el dinero también tiene un precio, aunque sea menos visible.

Diversificación

Repartir el dinero en distintos activos para que, si uno va mal, no se hunda todo el barco. Importante: la diversificación reduce el riesgo de que un activo concreto vaya mal; no elimina el riesgo de que todo el mercado caiga a la vez.


Instrumentos de inversión

Acción

Una participación de propiedad en una empresa. Si compras una acción, eres dueño de una pequeñísima parte de esa empresa: de sus beneficios futuros y de su valor de mercado. El precio de una acción sube y baja según lo que el mercado espera de esa empresa en cada momento.

→ Ver también: ETFs, acciones y renta variable

Bono

Un instrumento de deuda. Cuando compras un bono, le estás prestando dinero a quien lo emite (un Estado o una empresa) a cambio de que te devuelvan el capital al cabo de un plazo y te paguen un interés (llamado cupón) periódico. Es menos volátil que las acciones, pero no está libre de riesgo: puede bajar si suben los tipos de interés o si el emisor tiene dificultades para pagar.

→ Ver también: Renta fija y carteras mixtas

Fondo de inversión

Un “saco” donde mucha gente mete dinero y se invierte en varios activos a la vez. Sirve para diversificar sin tener que elegir activo por activo. En España, traspasar dinero de un fondo a otro no genera impuestos en el momento del traspaso, solo cuando retiras el dinero de verdad.

Fondo indexado

Un tipo de fondo que, en lugar de que un gestor elija qué comprar, copia automáticamente un índice del mercado (por ejemplo, las grandes empresas mundiales). Suele tener comisiones mucho más bajas que los fondos de gestión activa.

→ Ver también: Fondos indexados globales

ETF

Un fondo que cotiza en bolsa y se compra y vende como una acción, en horario de mercado. Puede ser indexado (el más habitual entre inversores a largo plazo) o de gestión activa. A diferencia de un fondo de inversión tradicional, cada compraventa de un ETF genera un evento fiscal en España.

→ Ver también: ETFs, acciones y renta variable

Fondo monetario

Fondo de inversión que invierte en activos de muy corto plazo y bajo riesgo (letras del tesoro, deuda a corto plazo, depósitos bancarios). Busca mantener el valor del capital y obtener una rentabilidad modesta y estable. Es más flexible y diversificado que un depósito a plazo fijo, aunque no está garantizado ni tiene la misma protección que una cuenta bancaria.

→ Ver también: Inversiones conservadoras

Depósito a plazo fijo

Producto bancario en el que dejas tu dinero inmovilizado durante un periodo concreto (de meses a años) a cambio de un interés fijo pactado de antemano. El banco te lo devuelve al final del plazo con el interés acordado. Cuenta con el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos (hasta 100.000 € por titular y entidad en España). La desventaja es la iliquidez: retirar antes del plazo suele conllevar penalización.

→ Ver también: Inversiones conservadoras

Letras del Tesoro

Deuda pública española a corto plazo (habitualmente entre 3 y 12 meses). El Estado las emite para financiarse y las devuelve con un interés al vencimiento. Se consideran de riesgo muy bajo para el inversor español, aunque su rentabilidad suele ser también modesta. Se pueden comprar directamente en el Tesoro Público o a través de un bróker o banco.

→ Ver también: Inversiones conservadoras

Cartera mixta

Una combinación de renta variable (acciones) y renta fija (bonos) en proporciones distintas. La parte de bonos suele amortiguar las caídas de la parte de acciones, a cambio de reducir el potencial de subida. Una referencia clásica es la cartera 60/40 (60% acciones, 40% bonos), aunque la proporción adecuada depende de tu plazo y tu tolerancia al riesgo.

→ Ver también: Renta fija y carteras mixtas


Tipos de renta y deuda

Renta variable

El nombre técnico de la inversión en acciones. “Variable” porque lo que ganas o pierdes no está garantizado ni fijado de antemano: puede variar mucho en ambas direcciones. Las acciones y los ETFs de bolsa son renta variable.

→ Ver también: ETFs, acciones y renta variable

Renta fija

Inversiones donde prestas tu dinero a cambio de un interés más o menos previsible (por ejemplo, bonos del Estado o de empresas). Suele ser menos volátil que la renta variable, pero no está libre de riesgo: puede bajar si suben los tipos de interés o si el emisor tiene dificultades.

→ Ver también: Renta fija y carteras mixtas

Deuda pública

Bonos emitidos por un Estado (central, regional o local). Se considera de riesgo relativamente bajo en países solventes, porque los estados suelen tener capacidad de devolver lo que deben. Las Letras del Tesoro y los Bonos del Estado españoles son ejemplos de deuda pública.

→ Ver también: Renta fija y carteras mixtas

Deuda corporativa

Bonos emitidos por empresas. Suelen pagar más interés que la deuda pública porque el riesgo de impago es mayor: una empresa puede quebrar más fácilmente que un Estado. Cuanto menor sea la solvencia de la empresa emisora, más interés ofrece y más riesgo asumes.

→ Ver también: Renta fija y carteras mixtas


Estrategia y operativa

Volatilidad

Cuánto sube y baja el precio de algo en poco tiempo. Una inversión muy volátil puede subir un 10% un mes y bajar un 8% al siguiente. La volatilidad no es lo mismo que perder dinero: es el precio normal que se paga por poder obtener mejores resultados a largo plazo. El problema no es la volatilidad en sí, sino cómo reacciona el inversor ante ella.

→ Ver también: Volatilidad y riesgo real

Aportación periódica (DCA)

Invertir una cantidad fija cada cierto tiempo (por ejemplo, todos los meses) en lugar de meterlo todo de golpe. Evita tener que acertar “el momento perfecto” y reparte el precio de compra a lo largo del tiempo. Cuando el precio está bajo, tu aportación compra más; cuando está alto, compra menos. En inglés se llama dollar-cost averaging o DCA.

→ Ver también: Cómo crear un primer plan básico

Índice bursátil

Lista ponderada de empresas o activos que sirve como referencia del comportamiento de un mercado o sector. El S&P 500 recoge las 500 mayores empresas de EE.UU.; el MSCI World incluye miles de empresas de países desarrollados. Un fondo indexado se limita a replicar ese índice, comprando los mismos activos en proporciones similares, sin que nadie elija cuáles.

→ Ver también: Fondos indexados globales

Apalancamiento

Invertir con dinero prestado para mover más de lo que tienes. Multiplica por igual las ganancias y las pérdidas, y puede hacer que pierdas más dinero del que pusiste. Es una de las herramientas de mayor riesgo y no es necesaria para invertir. La inmensa mayoría de inversores particulares nunca la necesita.

→ Ver también: Trading, futuros y apalancamiento


Servicios e intermediarios

Bróker

La plataforma o intermediario a través del cual compras y vendes activos en los mercados. Ejecuta tus órdenes; no decide por ti. Antes de usar uno, comprueba que esté registrado y supervisado por la CNMV o por el regulador equivalente en su país de la UE.

→ Ver también: Cómo empezar en la práctica

Gestora

Empresa que crea y gestiona fondos de inversión. Puedes contratar los fondos de una gestora directamente o a través de un banco o bróker. Ir directamente a la gestora suele ser más barato porque elimina la comisión de distribución del intermediario.

→ Ver también: Cómo empezar en la práctica

Roboadvisor

Plataforma que construye y gestiona automáticamente una cartera de fondos (normalmente indexados) según tu perfil de riesgo y horizonte temporal. Se encarga de diversificar, rebalancear y recibir tus aportaciones periódicas. Añade una pequeña comisión de gestión sobre las comisiones propias de los fondos, a cambio de automatizar todo el proceso.

→ Ver también: Cómo empezar en la práctica

ISIN

Código internacional de identificación de valores (International Securities Identification Number). Tiene 12 caracteres: dos letras de país + nueve dígitos + un dígito de control. Es el identificador estándar de cualquier fondo, acción, bono o ETF en los mercados financieros. Cuando busques un producto concreto en tu bróker, el ISIN es la forma más precisa de encontrarlo y evitar confusiones entre productos con nombres parecidos.

→ Ver también: Cómo empezar en la práctica

Comisiones

Lo que te cobran por gestionar, comprar o mantener tu inversión. Parecen pequeñas, pero a largo plazo se comen una parte importante de tus ganancias. Hay tres tipos principales: la comisión de gestión (la del fondo), la comisión de compraventa (la del bróker por cada operación) y la comisión de custodia (por guardar los activos en la cuenta).

Comisión de gestión (TER)

El porcentaje anual que te cobra un fondo por gestionarlo. TER son las siglas de Total Expense Ratio (ratio de gastos totales). Parece pequeño, pero al cobrarse cada año sobre todo tu capital, a largo plazo pesa mucho. Un fondo indexado suele estar en 0,1–0,3%; un fondo activo de banco, en 1,5–2%.

→ Ver también: Cómo crear un primer plan básico


Psicología del inversor

FOMO

Siglas en inglés de Fear Of Missing Out: el miedo a quedarse fuera. En inversión, es la urgencia de entrar en algo solo porque ya ha subido mucho y “todo el mundo gana”. Es un sesgo emocional, no un análisis, y suele llevar a comprar caro en el peor momento.

→ Ver también: Perfil psicológico del inversor · Psicología y errores del trader


Fiscalidad básica

Plusvalía

La ganancia que obtienes al vender un activo por más de lo que te costó. Es lo que tributa fiscalmente cuando vendes, en la base del ahorro del IRPF. Mientras no vendas, la ganancia existe sobre el papel pero no se paga ningún impuesto.

→ Ver también: Fiscalidad de las inversiones

Plusvalía latente

La ganancia que existe “sobre el papel” en una inversión que aún no has vendido. Si compraste un fondo por 10.000 € y ahora vale 13.000 €, tienes una plusvalía latente de 3.000 €. Mientras no vendas no hay impuesto, y el valor puede seguir subiendo, mantenerse o bajar antes de que decidas vender.

→ Ver también: Fiscalidad de las inversiones

Dividendo

Parte del beneficio que algunas empresas reparten periódicamente entre sus accionistas. Tributa como rendimiento del ahorro cuando lo cobras, al tipo que corresponda en la base del ahorro del IRPF. El bróker suele retener el 19% en el momento del pago como pago a cuenta.

→ Ver también: Fiscalidad de las inversiones

Traspaso fiscal entre fondos

Operación que permite mover dinero de un fondo de inversión a otro en España sin que eso genere un hecho imponible, es decir, sin tener que pagar impuestos en ese momento. Solo tributas cuando retiras el dinero definitivamente. Esta ventaja no aplica a los ETFs: vender un ETF para comprar otro sí genera evento fiscal aunque reinviertas inmediatamente. Es una diferencia importante a tener en cuenta al elegir entre fondos y ETFs.

→ Ver también: Fiscalidad de las inversiones


Regulación y protección

CNMV

La Comisión Nacional del Mercado de Valores, el organismo que supervisa los mercados financieros en España. En su web puedes comprobar si una entidad está autorizada y consultar avisos sobre “chiringuitos financieros” (entidades no autorizadas que han recibido advertencias). Si una plataforma no aparece en el registro de la CNMV, no le des dinero.

→ Ver también: Errores peligrosos · Cómo empezar en la práctica


Ejemplo cotidiano

El idioma nuevo

Es como aprender un idioma nuevo antes de viajar. No necesitas hablarlo perfecto, pero si no sabes decir “baño”, “peligro” o “cuánto cuesta”, vas a tener problemas. Con la inversión pasa igual: si no entiendes “comisión” o “riesgo”, puedes acabar pagando de más o asustándote sin necesidad.

Ejemplo financiero

Traduciendo la jerga

Un amigo te dice: “He metido dinero en un fondo con mucha volatilidad pero buena diversificación, y la rentabilidad histórica es alta aunque tiene comisiones algo elevadas.”

Traducido: “He invertido en un producto que sube y baja bastante de precio, pero que reparte el dinero en muchas cosas distintas, que en el pasado ha dado buenos resultados (sin garantía de que se repita) y que te cobra una parte por gestionarlo.”

Si entiendes esas palabras, entiendes la frase entera sin que nadie te la traduzca.

Errores típicos

Errores con el vocabulario
  • Invertir en algo sin saber qué significan los términos del folleto o la app.
  • Confundir “rentabilidad pasada” con “rentabilidad garantizada futura”.
  • No fijarse en las comisiones porque “parecen poca cosa”.
  • Pensar que “diversificación” es solo tener varias acciones de empresas distintas del mismo sector o país.
  • Asustarse por la palabra “volatilidad” sin entender que es normal en muchas inversiones a largo plazo.

Señales de alerta

Si no entienden lo que te explican
  • Te explican un producto usando palabras técnicas pero, cuando preguntas qué significan, te dan rodeos en vez de respuestas claras.
  • Te hablan mucho de la rentabilidad y muy poco (o nada) del riesgo o las comisiones.
  • Usan términos en inglés o muy técnicos para que “suene mejor” sin explicarte el fondo.
  • Si pides que te lo expliquen “como si tuvieras 12 años” y no pueden o no quieren.

Trading y análisis técnico

Términos de la sección avanzada

Los términos de esta sección pertenecen al mundo del trading activo y el análisis técnico. Se desarrollan con más detalle en la sección Trading y análisis técnico. La inversión a largo plazo no requiere conocerlos.

Análisis técnico

Estudio del precio y el volumen de un activo a lo largo del tiempo para intentar identificar patrones o contextos que, históricamente, se han resuelto de cierta manera. Trabaja con probabilidades, no con certezas. No predice el futuro.

→ Ver: Introducción al análisis técnico

Vela japonesa (candlestick)

Representación gráfica que resume cuatro datos de un periodo: apertura (O), máximo (H), mínimo (L) y cierre (C). El cuerpo va de la apertura al cierre; las mechas muestran los extremos. Verde si el precio subió; roja si bajó.

→ Ver: Gráficos, velas y temporalidades

Soporte

Zona de precio donde históricamente el precio ha tendido a encontrar compradores y rebotar hacia arriba. No es una barrera garantizada: puede romperse.

→ Ver: Soportes, resistencias y tendencias

Resistencia

Zona de precio donde históricamente el precio ha tendido a encontrar vendedores y rebotar hacia abajo. No garantiza que el precio no la supere.

→ Ver: Soportes, resistencias y tendencias

Tendencia

Dirección general en la que se mueve el precio durante un periodo. Alcista si hace máximos y mínimos crecientes; bajista si hace máximos y mínimos decrecientes; lateral si oscila sin dirección clara.

→ Ver: Soportes, resistencias y tendencias

Ruptura (breakout)

Superación de un nivel de soporte o resistencia con suficiente fuerza como para sugerir que ese nivel ha dejado de ser relevante. Puede ser real o falsa (falso rompimiento).

→ Ver: Soportes, resistencias y tendencias

Pullback

Retroceso temporal del precio en la dirección contraria a la tendencia principal, antes de que la tendencia se reanude. No siempre es un pullback: a veces es el inicio de una reversión.

→ Ver: Soportes, resistencias y tendencias

Volumen

Cantidad de unidades de un activo que han cambiado de manos en un periodo. Un volumen alto en una ruptura le da más credibilidad; un volumen bajo puede indicar falso rompimiento.

→ Ver: Patrones, indicadores y volumen

Indicador técnico

Cálculo matemático basado en el precio (y a veces el volumen) que se representa gráficamente para facilitar el análisis. Todos los indicadores están basados en datos pasados: no predicen el futuro.

→ Ver: Patrones, indicadores y volumen

RSI (Relative Strength Index)

Oscilador que mide la velocidad y magnitud de los movimientos de precio en una escala de 0 a 100. Por encima de 70 se considera sobrecompra; por debajo de 30, sobreventa. No significa que el precio vaya a revertir automáticamente.

→ Ver: Patrones, indicadores y volumen

Media móvil (MA)

Línea que muestra el precio promedio de un activo durante los últimos N periodos. Las más habituales son la simple (SMA) y la exponencial (EMA). Se usa como referencia de tendencia o como soporte/resistencia dinámica.

→ Ver: Patrones, indicadores y volumen

Long (posición larga)

Abrir una posición apostando a que el precio de un activo va a subir. En spot, es simplemente comprarlo. En futuros o margen, es abrir un contrato que gana si el precio sube.

→ Ver: Long, short, futuros y apalancamiento

Short (posición corta)

Abrir una posición apostando a que el precio va a bajar. Implica vender un activo que no se tiene (tomado prestado), con la intención de recomprarlo más barato. La pérdida es teóricamente ilimitada si el precio sube.

→ Ver: Long, short, futuros y apalancamiento

Apalancamiento

Invertir controlando una posición mayor que el capital disponible. El apalancamiento amplifica ganancias y pérdidas por igual. Con x10, una caída del 10% elimina el 100% del capital depositado como garantía.

→ Ver también: Trading, futuros y apalancamiento · Long, short, futuros y apalancamiento

Liquidación

Cierre automático de una posición apalancada por parte de la plataforma cuando las pérdidas alcanzan o superan la garantía depositada. Significa perder toda esa garantía.

→ Ver: Long, short, futuros y apalancamiento

Stop loss

Orden que cierra automáticamente una posición cuando el precio alcanza un nivel predefinido de pérdida. Es la herramienta básica de gestión del riesgo. No moverlo en contra de la posición es una regla fundamental.

→ Ver: Gestión del riesgo y plan de trading

Take profit

Orden que cierra automáticamente una posición cuando el precio alcanza el nivel de ganancia predefinido. Define el objetivo de la operación antes de entrar en ella.

→ Ver: Gestión del riesgo y plan de trading

Ratio riesgo/beneficio (R:R)

Comparación entre lo que se arriesga en una operación y lo que se espera ganar si sale bien. Un ratio 1:2 significa que por cada euro arriesgado se espera ganar dos. Cuanto mejor el ratio, menos aciertos se necesitan para ser rentable.

→ Ver: Gestión del riesgo y plan de trading

Drawdown

Caída desde el máximo histórico del capital hasta el punto más bajo antes de recuperarse. Un drawdown del 50% requiere doblar el capital restante para volver al punto de partida. La gestión del riesgo existe principalmente para limitar el drawdown máximo.

→ Ver: Gestión del riesgo y plan de trading

FOMO

El mismo sesgo definido en Psicología del inversor → FOMO, aplicado al contexto del trading activo: entrar en posiciones sin análisis porque el precio ya ha subido mucho y da miedo “quedarse fuera”.

→ Ver: Psicología y errores del trader

Revenge trading

Abrir una nueva operación inmediatamente después de una pérdida, movido por el enfado o la urgencia de “recuperar”. Suele llevar a aumentar el riesgo y a operar sin plan. Es una de las formas más rápidas de destruir una cuenta.

→ Ver: Psicología y errores del trader


Mini test

Comprueba lo que has aprendido

¿Qué significa 'diversificación'?

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Si un fondo tiene 'alta volatilidad', ¿qué significa?

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¿Por qué es importante fijarse en las comisiones de un fondo?

Resumen

  1. Entender el vocabulario básico de inversión te protege de confusiones y de quien quiera aprovecharse de tu desconocimiento.
  2. “Riesgo” no es una palabra negativa, es información clave para decidir.
  3. La diversificación reduce el impacto de que algo concreto vaya mal, pero no protege de una caída general del mercado.
  4. Las comisiones, aunque parezcan pequeñas, importan mucho a largo plazo.
  5. Si no entiendes una palabra, búscala aquí antes de tomar cualquier decisión.
¿Por dónde continuar?

El glosario es un recurso de consulta: vuelve a él cuando necesites recordar un término. Si estás empezando, el índice del curso te da una visión completa del recorrido y la lógica de orden.